¿Cómo me cuido para este viaje?
Cuidados durante el tratamiento
En este lugar vas a encontrar algunas recomendaciones para tener en cuenta al momento de iniciar los diferentes tratamientos que pueden ofrecerte para el manejo del cáncer en esta etapa.
Generalidades:
- La actividad sexual puede ser normal a no ser que se sienta incómodo.
- Es muy importante que tome precauciones para evitar el embarazo durante su tratamiento de radioterapia.
- Consulte con su médico antes de tomar hormonas, anticonceptivos o si quiere usar cremas hormonales.
- Evite fumar en cualquiera de las terapias. Esto retrasa el tratamiento por problemas en la cicatrización, y puede hacer difícil identificar otras complicaciones.
- Evite el consumo de licor. Esto hace que el hígado trabaje de más y lo necesitamos trabajando bien para el resto de las terapias. Esto puede hacer que se aumenten los efectos secundarios de las terapias.
- Consulte con su médico si desea quedarse embarazada después del tratamiento.
- Si presentas enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, falla renal, eres anticoagulado, enfermedades psiquiátricas, neurológicas, entre otras, ES INDISPENSABLE continuar los controles por parte de la entidad de salud, tener estas enfermedades controladas puede influir en tu bienestar durante el tratamiento oncológico.
Cuidados durante la quimioterapia:
Es el conjunto de medicamentos que son formulados por el especialista, dependiendo del diagnóstico, peso, talla, y condiciones clínicas de cada paciente. La frecuencia de administración del protocolo va a depender de varias variables como son el diagnóstico, qué tan avanzado está o no y el estado funcional de cada paciente.
A modo de información algunos esquemas de tratamiento se administrarán cada 21 o 28 días, otros cada semana o cada 15 días.
La quimioterapia se puede administrar a través de:
¿Cómo funciona la quimioterapia?
Las células cancerosas crecen y se dividen rápidamente, la quimioterapia detiene o demora el crecimiento de estas células. Dependiendo del tipo de cáncer y de la extensión de la enfermedad, la quimioterapia puede:
- Curar el cáncer: la quimioterapia destruye tantas células cancerosas, que ya no logran ser detectadas en tu cuerpo.
- Controlar el cáncer: la quimioterapia puede evitar que el cáncer se extienda o hacer que crezca más lentamente.
- Mejorar los síntomas del cáncer: también conocida como atención paliativa.
Efectos secundarios:
Los medicamentos que se emplean en la quimioterapia causan daño a células cancerígenas, sin embargo, pueden también afectar las células normales (sanas) y producir efectos no deseados.
Muchos de los efectos secundarios son temporales, pueden prevenirse o tienen manejo para mitigar su impacto.
Los efectos secundarios más comunes se manifiestan en diferentes lugares: células sanguíneas, tracto digestivo, sistema reproductor y piel. Algunos de los medicamentos pueden afectar las células de los órganos vitales como: corazón, riñones, vejiga, pulmones y sistema nervioso. El médico se encargará de informarte qué efectos puedes presentar o cuál es el tratamiento especializado para tu enfermedad.
Cuidados generales durante la quimioterapia:
La quimioterapia no necesita ayuno. El día de la aplicación, puedes comer antes de ir, incluso puedes llevar algo para comer y tomar allá mientras estás en el proceso.
La quimioterapia no requiere una alimentación especial, consume lo que acostumbras, con técnicas de mayor autocuidado (lavado de frutas y verduras o cocción de los alimentos).
Lleva ropa cómoda el día de la aplicación. Para que el personal de enfermería pueda buscar el mejor lugar para acceder la vena y aplicar el tratamiento.
Puedes llevar a la aplicación algunos elementos para distraerte y que te ayuden a pasar el tiempo, como libros para leer, pintar, costura, el computador para seguir trabajando entre otros.
Es muy importante que te alimentes bien mientras te encuentras en tratamiento, una buena alimentación ayuda a que el organismo se recupere más pronto y luche mejor contra las infecciones.
Es muy importante Consumir líquidos en forma abundante y Evacuar la vejiga por lo menos cada 2-3 horas. Esto ayudará a mantenerte bien hidratado, a sobrellevar algunos efectos secundarios, a eliminar más rápido los residuos de la medicación y a evitar infecciones urinarias.
Durante este proceso, generalmente no se requieren vitamínicos adicionales. Algunos preparados naturales o naturistas para subir las defensas, preparar o desintoxicar el hígado o el riñón, antes pueden interferir con la quimioterapia y aumentar los efectos secundarios de los tratamientos y desarrollar otras complicaciones. Antes de consumirlos consúltalo con tu médico tratante.
Siempre que estés en sala de quimioterapia vigila la vena por donde te están administrando los medicamentos, ante cualquier signo de malestar, dolor, enrojecimiento, hinchazón u otro síntoma debes informar de inmediato. Cuando la vena se daña se llama extravasación, y ésta puede tener consecuencias graves.
Caída del Cabello:
Esto no sucede con todas las terapias. Sucede con las venosas y algunas orales. El médico y el personal de enfermería podrán explicarte según tu tratamiento.
Para mayor comodidad en este proceso:
- Usa champú suave.
- No secar el cabella a altas temperaturas.
- Cortar el cabello antes de que empiece a caerse hace más fácil el manejo y evita más dolencias por la caída (como picazón y dolor de cabeza).
- Usar gorros, pañoletas y sombreros puede ser hasta divertido.
- Una vez se caiga debes hidratar el cuero cabelludo con cremas hidratantes y protector solar.
Reacciones en la piel y uñas:
En algunos casos pueden causar sequedad, descamación o una reacción similar al acné (depende del medicamento), la cual se presenta después del inicio de algunos tratamientos. Las uñas pueden también volverse oscuras, amarillas, frágiles o presentar fisuras.
Recomendaciones:
- Usa agua templada para bañarte, no caliente.
- Usa jabón que no tenga alcohol.
- Si es posible al hacer aseo usa guantes de tela y de plástico para proteger las manos.
- Usa crema hidratante sin alcohol, varias veces al día. Aplícala en todo el cuerpo, no solo en las manos.
- No tomar el el sol directamente, y menos en horas de mayo intensidad (No de 9 a 4pm)
- No compartas con otras personas implementos como cortaúñas, limas para uñas, quita cutícula.
- Toma mucho líquido para mantenerse bien hidratada.
Diarrea:
Recomendaciones:
- No tomar ningún medicamento que no sea formulado por un médico.
- Beber al menos 2 litros de agua al día para reponer los líquidos perdidos e introducir líquidos con electrolitos (suero) para evitar deshidratación.
- Evitar comidas con mucha fibra (frutas cítricas, legumbres, hortalizas o cereales integrales) se recomienda la manzana, plátano y el limón; evitar alimentos ricos en azúcar como lo son los productos de pastelería; tratar de no consumir café, leche, alcohol y bebidas irritantes; evitar comidas y bebidas que provoquen gases (fríjoles, col o repollo, bebidas gaseosas) y no tomar suplementos herbales (cardo de leche, ginseng, cyena, palma enana), ya que pueden generar interacciones medicamentosas y empeorar la diarrea.
- Informar signos de alarma: más de 6 episodios de diarrea en un día, signos o síntomas de deshidratación (mucha sed, boca muy seca, debilidad marcada, taquicardia o sensación de palpitaciones, mareo intenso).
Náuseas y vómito:
Recomendaciones:
- Repartir la comida en pequeñas cantidades (5-6 veces al día).
- Procurar comidas a temperatura ambiente y frescas. Los alimentos calientes pueden aumentar las náuseas.
- Se recomienda durante la quimioterapia, que el paciente chupe caramelos sin azúcar, sorbetes de agua o hielo.
- Ingerir los alimentos despacio y descansar después de consumirlos, preferiblemente sentado al menos durante una hora.
- No consumas comidas ricas en grasas (frituras, salsas, quesos grasos, leche entera) ya que dificultan la digestión. Evita la cafeína y el cigarrillo.
- Informar signos de alarma: más de 5 episodios de vómito en un día, signos o síntomas de deshidratación (mucha sed, boca muy seca, debilidad marcada, taquicardia o sensación de palpitaciones, mareo intenso).
- No ayuno, fraccionado, pocas cantidades.
Astenia y fatiga (cansancio extremo):
Es un síntoma muy común, puede aparecer repentinamente y algunos pacientes la describen como ausencia de energía. Se refiere a una sensación angustiosa, persistente y subjetiva de cansancio o agotamiento, la cual no tiene una causa exacta, ya que, puede deberse a la enfermedad, al tratamiento (quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia, cirugía), mal apetito, falta de sueño, dolor y otros factores más.
Recomendaciones:
- Mantener los espacios despejados y en orden, para evitar sufrir caídas.
- Mantener los espacios por los que transitas bien iluminados.
- Planificar las actividades y realizar algo de ejercicio físico como caminar 15 minutos al día, una actividad aeróbica de intensidad leve, esto puede también mejorar la oxigenación.
- Déjate ayudar y delega tareas, en caso de tener hijos pequeños, comparte su cuidado con otra persona, siempre que se pueda.
- Tomar descansos durante el día en periodos cortos (10-15 minutos).
- En los casos en que haya problemas para dormir, es recomendable no ingerir alimentos ni hacer ejercicio dos horas antes de ir a la cama, medidas como oscurecer el ambiente en la habitación y minimizar las siestas durante el día, pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño.
Inmunoterapia contra el cáncer
Es un conjunto diverso de estrategias terapéuticas diseñadas para inducir al sistema inmunitario del paciente a combatir el tumor.
La inmunoterapia se utiliza para activar el sistema inmunitario contra los tumores. Es importante que sepas qué medicamentos estás utilizando, porque pueden presentar efectos secundarios muy similares a los de la quimioterapia, pero éstos requieren un manejo especial, diferente y muy priorizado.
Cuando asistas al servicio de urgencias por algún síntoma no deseado o persistentes, debes informar al personal de salud que te atiende que estás recibiendo inmunoterapia, ellos sabrán qué hacer.
Cuidados durante la radioterapia:
¿Qué es la Radioterapia?
Consiste en la administración localizada de altas dosis de rayos de energía (radiación), con el fin de destruir la célula cancerosa.
En esta etapa de la enfermedad pueden ofrecerte radioterapia para complementar el proceso de quimioterapia y cirugía, sobre la mama y esa región de la axila, o bien, para calmar algún dolor o síntoma que tengas asociado a la metástasis, por ejemplo, en el hueso donde ya haya alguna siembra del cáncer (columna, costillas, clavícula, entre otros).
Recomendaciones generales:
- Es importante aclarar que NO todos los pacientes experimentan el síntoma con la misma intensidad.
- Por regla general deberás de acudir a los tratamientos aseado y duchado, no debes aplicarte ninguna crema hidratante corporal, ni desodorante, ni colonias, ni perfumes.
La radioterapia puede afectar los tejidos sanos cercanos al área de tratamiento, por lo cual pueden aparecer efectos secundarios a consecuencia de la inflamación.
Los efectos secundarios de la radioterapia dependen de varios factores: zona del cuerpo u órgano a irradiar, dosis en cada sesión, dosis total recibida y susceptibilidad individual de cada paciente.
Fatiga y Cansancio
Es un síntoma muy común, puede aparecer repentinamente y algunos pacientes la describen como ausencia de energía. Se refiere a una sensación angustiosa, persistente y subjetiva de cansancio o agotamiento, la cual no tiene una causa exacta, ya que, puede deberse a la enfermedad, al tratamiento (quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia, cirugía), mal apetito, falta de sueño, dolor y otros factores más.
Recomendaciones:
- Planificar las actividades y realizar algo de ejercicio físico como caminar 15 minutos al día o una actividad aeróbica de intensidad leve, esto puede también mejorar la oxigenación.
- Déjate ayudar y delegar tareas, en caso de tener hijos pequeños, compartir su cuidado con otra persona, siempre que se pueda.
- Tomar descansos durante el día en periodos cortos (10-15 minutos).
- En los casos en que haya problemas para dormir, es recomendable no ingerir alimentos ni hacer ejercicio dos horas antes de ir a la cama, medidas como oscurecer el ambiente en la habitación y minimizar las siestas durante el día, pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño (no hacer siestas mayores a una hora, ya que pueden empeorar la astenia y afectar el sueño nocturno).
- Es importante que sepas cómo prevenir problemas relacionados con la falta de equilibrio y la falta de movilidad.
- Prevenir el estreñimiento.
- Prevención de infecciones y neumonías (respirar profundo para garantizar una mejor oxigenación y movilización del aire), esto en casos de poca movilidad.
- Evitar úlceras por presión: cambiar de posición con frecuencia (cada 2 horas) para aliviar los puntos de presión.
- Prevenir eventos trombóticos: mover las piernas y los brazos (hacer con los pies movimientos como “pisar el acelerador” o circulares con los tobillos).
- El personal de enfermería y su médico le informarán sobre la identificación de signos y síntomas que deben vigilarse y por los que puede consultar con el personal de salud de radioterapia cuando no los puedas manejar en casa, tales como: cansancio, dolores y molestias musculares, dificultad para cambiar de posición (dificultad para ponerse de pie, después de haber estado sentado), mareos y falta de equilibrio, disnea, fiebre o escalofríos y depresión.
Reacciones en la piel
La piel es el órgano que primero recibe la radiación por lo que puede sufrir alteraciones a lo largo del tratamiento. Tras dos semanas de radioterapia, puede aparecer una coloración rojiza (eritema) en la piel de la zona de tratamiento.
En algunas ocasiones, debido a la susceptibilidad individual y a la zona de la piel (pliegues), la radioterapia también puede dar lugar a otras alteraciones más severas como dermatitis o epitelitis que requieren un tratamiento específico por parte del médico.
Es relativamente frecuente que durante o después del tratamiento en las mamas, ésta se inflame y aparezca picazón e hipersensibilidad en el pezón. Suele desaparecer semanas después de finalizar la radioterapia.
Recomendaciones:
- Mantén una higiene adecuada en la piel o pliegues cutáneos.
- Mantén la piel seca y aireada.
- Evite roces en la zona irradiada que generen presión.
- Hidrata la piel con las cremas hidratantes (siempre después de recibir la terapia).
- Protege la piel de agresiones externas (sol, frío).
- Las áreas tratadas con radioterapia son muy sensibles al sol y, por lo tanto, es conveniente no exponerlas de forma directa al mismo, al menos durante el primer año tras finalizar el tratamiento. Utiliza cremas antisolares, gorros y camisas de manga larga.
- Evita rasurar o depilar la piel irradiada.
- Si hay presencia de eritema u otra alteración en la zona irradiada, consulta con el médico para iniciar el tratamiento adecuado.
- No apliques sobre la zona irradiada lociones que contengan alcohol, no uses yodo, ni jabón.
- Reporta cualquier síntoma al personal encargado de su tratamiento.
- Aplicar sobre la zona de tratamiento una capa fina de la crema recomendada por el médico o enfermera tres veces al día, siempre después de la sesión de tratamiento (no aplicar ninguna sustancia previa a la irradiación). Puede usar compresas impregnadas con infusión de manzanilla.
- No se cubras la zona de tratamiento con esparadrapo, cintas o curas adhesivas, ya que al tratar de despegarlos puede lesionar la piel.
- Lávate la zona de tratamiento solo con agua al clima o templada. Cuando te seques, hazlo suavemente con pequeños toques, evitando las fricciones.
- No utilices desodorantes que contengan alcohol sobre la axila a radiar.
- En casa evitar el uso de sujetador con copa, con aro o prótesis pesadas. Si usas sujetador, debe ser sin aros y de algodón.
- Toma con frecuencia agua o líquidos, durante el transcurso del día. Mantén una buena hidratación corporal.
- En caso de disfagia (dolor para tragar) usa las preparaciones de las comidas en puré o licuados.
Cuando la radioterapia se administra sobre la zona torácica pueden aparecer efectos secundarios en determinados órganos, frecuentemente en el pulmón y esófago, lo que da lugar a los siguientes síntomas:
- Dificultad respiratoria: Durante la radioterapia puede aparecer dificultad respiratoria y tos seca. Puede hacer ejercicios suaves de respiración, toma aire por la nariz y expúlsalo por la boca, da paseos cortos y frecuentes.
- Disfagia (dificultad para tragar): La mucosa del esófago se inflama por la acción de la radioterapia y puedes dar lugar a una inflamación del esófago provocando dificultad para tragar alimentos sólidos.
Linfedema
Es una acumulación de líquido en los tejidos del brazo por la propia cirugía de mama y por la extirpación de los ganglios linfáticos axilares.
Recomendaciones:
- Evitar cortes y heridas en el brazo y mano. Esto porque tienes más riesgo de que se demore en cicatrizar y que pueda darse una infección.
- No manipular hornos, estufas calientes, entre otros, sin manoplas.
- No levantar ni llevar peso en el brazo afectado.
- Tener cuidado al planchar la ropa.
- El sujetador o brasier no debe apretar mucho en el hombro y tórax, los aros no son aconsejables por el roce continuo que tienen sobre la mama.
- Durante el tratamiento es mejor usar ropas holgadas de algodón y no llevar brasier en lo posible usar top.
- Evitar calor y frío extremo.
- No tomar tensión arterial en el brazo afectado.
- No extraer sangre para analítica de ese brazo ni poner inyecciones intravenosas.
- No realizar procedimientos de acupuntura en el brazo afectado.
- Si estás en fisioterapia, debes seguir la rutina de ejercicios recomendada por la fisioterapeuta.
- Consultar al médico en caso de dolor, hinchazón, fiebre y/o enrojecimiento del brazo o mama.
Linfedema
Qué sigue al finalizar la radioterapia:
Una vez finalizado el tratamiento se te asignará una cita de control con el especialista en Radioterapia para evaluar resultados y molestias secundarias. Esta revisión se hace a las pocas semanas de terminar el tratamiento de radiaciones.
Aunque hayas terminado el tratamiento, en los 8 o 10 días posteriores es posible que no notes gran mejoría de los síntomas e incluso es probable que estos empeoren, ya que la radiación todavía sigue haciendo efecto durante este tiempo. Por este motivo, debes continuar con los cuidados establecidos durante la terapia. Si aparece algún síntoma constante, molesto o preocupante, es importante solicitar adelantar la cita médica o consultar al servicio de urgencias.
Después de cada terapia humectar la piel con frecuencia, mantener piel seca y usar ropa amplia en lo posible de algodón.
CUIDADOS EN LA CIRUGÍA
Debes tener en cuenta que no siempre van a operar en esta etapa de la enfermedad, porque ahora la prioridad es evitar los síntomas, el deterioro y frenar la progresión de la enfermedad.
Es probable que a veces, por el dolor, el sangrado, o si se hace ulceración por el tumor, que se ofrezca una cirugía mientras inician el tratamiento de quimioterapia.
En caso de que se ofrezca este procedimiento, te dejamos algunas recomendaciones:
Antes de la cirugía
- Asistir a la cita con el anestesiólogo.
- Evita fumar y consumir bebidas alcohólicas en los días previos y posteriores a la cirugía porque retardan el proceso de cicatrización.
- No consumas alimentos seis horas antes de la realización de la cirugía, o según las recomendaciones del anestesiólogo.
- Si antes de la fecha de la cirugía presentas fiebre, escalofrío, tos, dificultad para respirar, presión alta, entre otras, comunícate inmediatamente con el cirujano o con la Unidad de Cirugía.
- Si presentas enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, falla renal, eres anticoagulado, enfermedades psiquiátricas, neurológicas, entre otras, ES INDISPENSABLE continuar los controles por parte de la entidad de salud, tener estas enfermedades controladas puede influir en tu bienestar durante el tratamiento oncológico.
El día de la cirugía
- Báñate antes de asistir a la cirugía.
- No afeites axilas, genitales, piernas o sitios cercanos al área a operar tres días antes al procedimiento, así se reduce el riesgo de infección.
- No uses perfumes, talco ni desodorantes.
- Usa ropa cómoda el día de la cirugía, no apliques maquillaje y recuerda tener las uñas despintadas.
- No uses joyas ni artículos de valor.
- Retírate anillos, aretes, cadenas, reloj y piercing.
- Trae todos los exámenes de laboratorio, estudios radiológicos, ayudas diagnósticas y documentos completos.
- Si requieres hospitalización recuerda los objetos de aseo personal, igual para los acompañantes. Si la cirugía es ambulatoria debes venir acompañado de un adulto responsable.
- Debido a los efectos secundarios de la anestesia no debes conducir ningún vehículo después de la cirugía.
- Si el paciente es menor de edad debe estar acompañado permanentemente por un adulto responsable o acudiente; se recomienda traer algún objeto preferido como un muñeco o juguete.
- Si utilizas dentadura postiza, puente dental o lentes de contacto, debes retirarlos al ingreso al servicio de cirugía y entregarlos al acompañante.
- Llega hora y media antes de la cirugía para realizar el proceso de preparación quirúrgica.
Al terminar la cirugía
Luego de la cirugía vas a ser llevado a la sala de recuperación, donde permanecerás al menos dos horas, la estadía en este lugar dependerá del tipo de anestesia y la complejidad del procedimiento realizado.
El acompañante será informado de tu evolución mediante la asignación de un código que puede seguir a través de los monitores dispuestos en la sala de espera de cirugía, y será notificado en el teléfono ubicado en la misma área.
Si la cirugía es ambulatoria, una vez que te hayas recuperado y estés listo para salir de la institución tu acompañante podrá ingresar para ayudarte a vestir.
Cuidados generales después de la cirugía:
- Inicia la dieta de acuerdo con las instrucciones del personal de salud.
- Cumple con la medicación recomendada por el médico.
- Camina desde el mismo día de la cirugía, a menos que el médico indique lo contrario. Inicia sentándote en la cama y luego empieza a caminar con ayuda.
- Cada cirugía tendrá su incapacidad o restricción que indicará el cirujano. Evita realizar esfuerzos físicos mayores.
- Mantén la herida limpia y seca.
- Si requieres tocar la herida, lávate las manos antes con agua y jabón, sécalas con toalla limpia.
- Si la herida está cerrada sólo con puntos y no tiene gasas o vendajes, lava diariamente con agua y jabón de uso exclusivo.
- No utilices otro tipo de jabones, detergentes o desinfectantes. Una vez lavada la herida sécala con gasa o una toalla limpia diferente a la usada para secar el resto del cuerpo.
- No utilices algodón o toallas de papel porque dejan motas o pelusas que aumentan el riesgo de infección.
- No apliques remedios caseros, ungüentos, polvos, cremas o productos que no hayan sido ordenados por el médico o enfermera.
- Si tienes gasas, apósitos o vendajes, deben permanecer limpios y secos.
- Para bañarte cúbrelos con una bolsa limpia fijándola a la piel, la humedad aumenta el riesgo de infección.
- El médico decide cuándo retirar las gasas, apósitos, vendajes o puntos; no las retires.
- Evita retirar las costras de la herida, porque puede ocasionar sangrado o apertura parcial de las mismas. Estas se caen solas.
- Protege la herida de golpes o lesiones y de la exposición al sol durante 30 días, utiliza cremas antisolares.
- Si tienes drenes te entregarán un instructivo para su manejo.
- Asiste cumplidamente a las curaciones que el médico indique.
Signos de alarma:
Consulta al médico, entidad aseguradora o en su defecto al servicio de urgencias en caso de presentar alguno de los siguientes síntomas:
- Dolor intenso en el área de la herida.
- Enrojecimiento, calor, hinchazón, mal olor, pus, aparición o crecimiento de un “morado” en la herida o a su alrededor.
- Salida de sangre o líquido abundante por la herida, que empape el apósito.
- Náusea o vómito persistente.
- Herida que no sane.
Drenes posquirúrgicos: Dispositivos que permiten la salida de sangre y/o líquido al exterior evitando que se acumule en el interior causando hinchazón, dolor, infecciones o afectación del proceso de cicatrización.
Cómo saber si el dren funciona bien:
- Disminuye progresivamente y la piel alrededor permanece limpia y seca.
- El dren no causa dolor, solo molestia en el punto de inserción (posición, fijación)
- La ausencia de líquido relacionada con hinchazón alrededor o salida de drenaje por la inserción, amerita consultar.
El dren suele dejarse entre 5 a 14 días, pero el tiempo de permanencia lo define el cirujano. Te dará una orden para su retiro que también dependerá de lo que dren, por lo que debes llevar el registro diario de lo que se elimina por éste.
Lo que se elimina por el dren debe descartarse diariamente, ojalá dos veces al día. Con una jeringa grande contabiliza lo que se elimina y lleva un registro con la fecha, hora, la cantidad y el color del líquido que se saca del dren. Este registro llévalo el día del retiro para que el personal de enfermería y el médico puedan evaluarlo.
Es probable que después del retiro, aún haya líquido que tu cuerpo necesite eliminar. Éste se acumula alrededor de la herida, se llama Seroma. Si genera dolor, hinchazón y enrojecimiento debes volver al lugar donde te retiraron el dren porque es posible que deban drenarlo de manera manual.
El proceso de cicatrización puede tardar varias semanas, incluso meses, para que tu piel recupere su total elasticidad y sensibilidad después de estas terapias y que sientas como “halones” y punzadas en algunos momentos. Todo esto, es porque el tejido se sigue acomodando.
Preguntas frecuentes:
¿Debo hacer terapia? ¿Cuándo debe iniciarse?
La terapia física hará parte importante de la recuperación. No todas las personas deben ir donde el fisioterapeuta o un fisiatra.
Esto lo determinará el tipo de cirugía, los ganglios afectados y operados, el tamaño del tumor, entre otros. El cirujano dará la indicación o no de acudir a este profesional, para iniciar cuanto antes, cuando ya se haya cerrado la herida y hayan retirado el dren.
RECUERDA
Es una URGENCIA y debes consultar si presentas:
- Fiebre de 38 grados o más, medida con termómetro.
- Sangrado de moderado a abundante por alguna vía que no pare.
- Dolor intenso que no mejore a pesar de la analgesia ordenada.
- Diarrea o vómito que no mejoren con las medidas recomendadas por el médico especialista en Radioterapia.
- Cambios en el estado de conciencia: pérdida del conocimiento, episodios convulsivos o estados de desorientación no conocidos o no identificados previamente.
- Síntomas respiratorios: dificultad respiratoria súbita que no mejora con el reposo.
Es importante que cumplas con las citas de remisión a otras especialidades, ya que pueden ayudarte a controlar los síntomas tanto físicos como emocionales y sociales, tales como la especialidad de dolor y cuidado paliativo, psicología, psiquiatría, nutricionista, trabajo social, o cualquier especialidad a la que te remita el médico tratante.