¿Cómo me cuido para este viaje?
Cuidados durante el tratamiento

En este lugar vas a encontrar algunas recomendaciones para tener en cuenta al momento de iniciar los diferentes tratamientos que pueden ofrecerte para el manejo del cáncer en esta etapa.

Generalidades:

Cuidados durante la quimioterapia:

Es el conjunto de medicamentos que son formulados por el especialista, dependiendo del diagnóstico, peso, talla, y condiciones clínicas de cada paciente. La frecuencia de administración del protocolo va a depender de varias variables como son el diagnóstico, qué tan avanzado está o no y el estado funcional de cada paciente.

A modo de información algunos esquemas de tratamiento se administrarán cada 21 o 28 días, otros cada semana o cada 15 días.

La quimioterapia se puede administrar a través de:

¿Cómo funciona la quimioterapia?

Las células cancerosas crecen y se dividen rápidamente, la quimioterapia detiene o demora el crecimiento de estas células. Dependiendo del tipo de cáncer y de la extensión de la enfermedad, la quimioterapia puede:

Efectos secundarios:

Los medicamentos que se emplean en la quimioterapia causan daño a células cancerígenas, sin embargo, pueden también afectar las células normales (sanas) y producir efectos no deseados.

Muchos de los efectos secundarios son temporales, pueden prevenirse o tienen manejo para mitigar su impacto.

Los efectos secundarios más comunes se manifiestan en diferentes lugares: células sanguíneas, tracto digestivo, sistema reproductor y piel. Algunos de los medicamentos pueden afectar las células de los órganos vitales como: corazón, riñones, vejiga, pulmones y sistema nervioso. El médico se encargará de informarte qué efectos puedes presentar o cuál es el tratamiento especializado para tu enfermedad.

Cuidados generales durante la quimioterapia:

La quimioterapia no necesita ayuno. El día de la aplicación, puedes comer antes de ir, incluso puedes llevar algo para comer y tomar allá mientras estás en el proceso.

La quimioterapia no requiere una alimentación especial, consume lo que acostumbras, con técnicas de mayor autocuidado (lavado de frutas y verduras o cocción de los alimentos).

Lleva ropa cómoda el día de la aplicación. Para que el personal de enfermería pueda buscar el mejor lugar para acceder la vena y aplicar el tratamiento.

Puedes llevar a la aplicación algunos elementos para distraerte y que te ayuden a pasar el tiempo, como libros para leer, pintar, costura, el computador para seguir trabajando entre otros.

Es muy importante que te alimentes bien mientras te encuentras en tratamiento, una buena alimentación ayuda a que el organismo se recupere más pronto y luche mejor contra las infecciones.

Es muy importante Consumir líquidos en forma abundante y Evacuar la vejiga por lo menos cada 2-3 horas. Esto ayudará a mantenerte bien hidratado, a sobrellevar algunos efectos secundarios, a eliminar más rápido los residuos de la medicación y a evitar infecciones urinarias.

Durante este proceso, generalmente no se requieren vitamínicos adicionales. Algunos preparados naturales o naturistas para subir las defensas, preparar o desintoxicar el hígado o el riñón, antes pueden interferir con la quimioterapia y aumentar los efectos secundarios de los tratamientos y desarrollar otras complicaciones. Antes de consumirlos consúltalo con tu médico tratante.

Siempre que estés en sala de quimioterapia vigila la vena por donde te están administrando los medicamentos, ante cualquier signo de malestar, dolor, enrojecimiento, hinchazón u otro síntoma debes informar de inmediato. Cuando la vena se daña se llama extravasación, y ésta puede tener consecuencias graves.

Caída del Cabello:

Esto no sucede con todas las terapias. Sucede con las venosas y algunas orales. El médico y el personal de enfermería podrán explicarte según tu tratamiento.

Para mayor comodidad en este proceso:

Reacciones en la piel y uñas:

En algunos casos pueden causar sequedad, descamación o una reacción similar al acné (depende del medicamento), la cual se presenta después del inicio de algunos tratamientos. Las uñas pueden también volverse oscuras, amarillas, frágiles o presentar fisuras.

Recomendaciones:

Diarrea:

Recomendaciones:

Náuseas y vómito:

Recomendaciones:

Astenia y fatiga (cansancio extremo):

Es un síntoma muy común, puede aparecer repentinamente y algunos pacientes la describen como ausencia de energía. Se refiere a una sensación angustiosa, persistente y subjetiva de cansancio o agotamiento, la cual no tiene una causa exacta, ya que, puede deberse a la enfermedad, al tratamiento (quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia, cirugía), mal apetito, falta de sueño, dolor y otros factores más.

Recomendaciones:

Inmunoterapia contra el cáncer

Es un conjunto diverso de estrategias terapéuticas diseñadas para inducir al sistema inmunitario del paciente a combatir el tumor.

La inmunoterapia se utiliza para activar el sistema inmunitario contra los tumores. Es importante que sepas qué medicamentos estás utilizando, porque pueden presentar efectos secundarios muy similares a los de la quimioterapia, pero éstos requieren un manejo especial, diferente y muy priorizado.

Cuando asistas al servicio de urgencias por algún síntoma no deseado o persistentes, debes informar al personal de salud que te atiende que estás recibiendo inmunoterapia, ellos sabrán qué hacer.

Cuidados durante la radioterapia:

¿Qué es la Radioterapia?

Consiste en la administración localizada de altas dosis de rayos de energía (radiación), con el fin de destruir la célula cancerosa.

En esta etapa de la enfermedad pueden ofrecerte radioterapia para complementar el proceso de quimioterapia y cirugía, sobre la mama y esa región de la axila, o bien, para calmar algún dolor o síntoma que tengas asociado a la metástasis, por ejemplo, en el hueso donde ya haya alguna siembra del cáncer (columna, costillas, clavícula, entre otros).

Recomendaciones generales:

La radioterapia puede afectar los tejidos sanos cercanos al área de tratamiento, por lo cual pueden aparecer efectos secundarios a consecuencia de la inflamación.

Los efectos secundarios de la radioterapia dependen de varios factores: zona del cuerpo u órgano a irradiar, dosis en cada sesión, dosis total recibida y susceptibilidad individual de cada paciente.

Fatiga y Cansancio

Es un síntoma muy común, puede aparecer repentinamente y algunos pacientes la describen como ausencia de energía. Se refiere a una sensación angustiosa, persistente y subjetiva de cansancio o agotamiento, la cual no tiene una causa exacta, ya que, puede deberse a la enfermedad, al tratamiento (quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia, cirugía), mal apetito, falta de sueño, dolor y otros factores más.

Recomendaciones:

Reacciones en la piel

La piel es el órgano que primero recibe la radiación por lo que puede sufrir alteraciones a lo largo del tratamiento. Tras dos semanas de radioterapia, puede aparecer una coloración rojiza (eritema) en la piel de la zona de tratamiento.

En algunas ocasiones, debido a la susceptibilidad individual y a la zona de la piel (pliegues), la radioterapia también puede dar lugar a otras alteraciones más severas como dermatitis o epitelitis que requieren un tratamiento específico por parte del médico.

Es relativamente frecuente que durante o después del tratamiento en las mamas, ésta se inflame y aparezca picazón e hipersensibilidad en el pezón. Suele desaparecer semanas después de finalizar la radioterapia.

Recomendaciones:

Cuando la radioterapia se administra sobre la zona torácica pueden aparecer efectos secundarios en determinados órganos, frecuentemente en el pulmón y esófago, lo que da lugar a los siguientes síntomas:

Linfedema

Es una acumulación de líquido en los tejidos del brazo por la propia cirugía de mama y por la extirpación de los ganglios linfáticos axilares.

Recomendaciones:

Linfedema

Qué sigue al finalizar la radioterapia:

Una vez finalizado el tratamiento se te asignará una cita de control con el especialista en Radioterapia para evaluar resultados y molestias secundarias. Esta revisión se hace a las pocas semanas de terminar el tratamiento de radiaciones.

Aunque hayas terminado el tratamiento, en los 8 o 10 días posteriores es posible que no notes gran mejoría de los síntomas e incluso es probable que estos empeoren, ya que la radiación todavía sigue haciendo efecto durante este tiempo. Por este motivo, debes continuar con los cuidados establecidos durante la terapia. Si aparece algún síntoma constante, molesto o preocupante, es importante solicitar adelantar la cita médica o consultar al servicio de urgencias.

Después de cada terapia humectar la piel con frecuencia, mantener piel seca y usar ropa amplia en lo posible de algodón.

CUIDADOS EN LA CIRUGÍA

Debes tener en cuenta que no siempre van a operar en esta etapa de la enfermedad, porque ahora la prioridad es evitar los síntomas, el deterioro y frenar la progresión de la enfermedad.

Es probable que a veces, por el dolor, el sangrado, o si se hace ulceración por el tumor, que se ofrezca una cirugía mientras inician el tratamiento de quimioterapia.

En caso de que se ofrezca este procedimiento, te dejamos algunas recomendaciones:

Antes de la cirugía

El día de la cirugía

Al terminar la cirugía

Luego de la cirugía vas a ser llevado a la sala de recuperación, donde permanecerás al menos dos horas, la estadía en este lugar dependerá del tipo de anestesia y la complejidad del procedimiento realizado.

El acompañante será informado de tu evolución mediante la asignación de un código que puede seguir a través de los monitores dispuestos en la sala de espera de cirugía, y será notificado en el teléfono ubicado en la misma área.

Si la cirugía es ambulatoria, una vez que te hayas recuperado y estés listo para salir de la institución tu acompañante podrá ingresar para ayudarte a vestir.

Cuidados generales después de la cirugía:

Signos de alarma:

Consulta al médico, entidad aseguradora o en su defecto al servicio de urgencias en caso de presentar alguno de los siguientes síntomas:

Drenes posquirúrgicos: Dispositivos que permiten la salida de sangre y/o líquido al exterior evitando que se acumule en el interior causando hinchazón, dolor, infecciones o afectación del proceso de cicatrización.

Cómo saber si el dren funciona bien:

El dren suele dejarse entre 5 a 14 días, pero el tiempo de permanencia lo define el cirujano. Te dará una orden para su retiro que también dependerá de lo que dren, por lo que debes llevar el registro diario de lo que se elimina por éste.

Lo que se elimina por el dren debe descartarse diariamente, ojalá dos veces al día. Con una jeringa grande contabiliza lo que se elimina y lleva un registro con la fecha, hora, la cantidad y el color del líquido que se saca del dren. Este registro llévalo el día del retiro para que el personal de enfermería y el médico puedan evaluarlo.

Es probable que después del retiro, aún haya líquido que tu cuerpo necesite eliminar. Éste se acumula alrededor de la herida, se llama Seroma. Si genera dolor, hinchazón y enrojecimiento debes volver al lugar donde te retiraron el dren porque es posible que deban drenarlo de manera manual.

El proceso de cicatrización puede tardar varias semanas, incluso meses, para que tu piel recupere su total elasticidad y sensibilidad después de estas terapias y que sientas como “halones” y punzadas en algunos momentos. Todo esto, es porque el tejido se sigue acomodando.

Preguntas frecuentes:

¿Debo hacer terapia? ¿Cuándo debe iniciarse?

La terapia física hará parte importante de la recuperación. No todas las personas deben ir donde el fisioterapeuta o un fisiatra.

Esto lo determinará el tipo de cirugía, los ganglios afectados y operados, el tamaño del tumor, entre otros. El cirujano dará la indicación o no de acudir a este profesional, para iniciar cuanto antes, cuando ya se haya cerrado la herida y hayan retirado el dren.

RECUERDA

Es una URGENCIA y debes consultar si presentas:

Es importante que cumplas con las citas de remisión a otras especialidades, ya que pueden ayudarte a controlar los síntomas tanto físicos como emocionales y sociales, tales como la especialidad de dolor y cuidado paliativo, psicología, psiquiatría, nutricionista, trabajo social, o cualquier especialidad a la que te remita el médico tratante.